
● La cooperativa destaca la importancia de los productos frescos y de temporada, la colaboración con proveedores locales y la planificación de la compra para reducir el desperdicio alimentario

Con motivo del Día Mundial de la Alimentación que se celebra el 16 de octubre, Covirán ha defendido el papel del comercio de proximidad para acercar a los consumidores una oferta de productos saludables, con especial atención a los alimentos frescos y de temporada que suministra su amplia red de proveedores locales.
Covirán lidera en España el formato de supermercado de proximidad de menos de 300 m², con presencia en 1.245 poblaciones. En una de cada cinco de ellas, Covirán es la única opción de compra, desempeñando un papel esencial en el abastecimiento de estas comunidades.
Su implantación en España y Portugal ha favorecido la colaboración con 372 productores de alimentos frescos con los que la cooperativa cerró operaciones de compra en 2025 por importe de 72,7 millones de euros.
El presidente de Covirán, José Antonio Benito, ha destacado que el interés por mantener hábitos de vida saludables está transformando las decisiones de compra de los consumidores, que demandan cada vez más productos de temporada y de cercanía. “Nuestra responsabilidad es dar respuesta a esa demanda poniendo al alcance de las familias una oferta de calidad, saludable y accesible. A través de nuestra red de supermercados y de la colaboración con productores locales, contribuimos a promover una alimentación más equilibrada, sostenible y beneficiosa para el desarrollo económico de nuestro entorno”.
Esta estrategia forma parte del compromiso de Covirán con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, especialmente aquellos relacionados con la producción y el consumo responsables, la mejora de la salud y el bienestar, el crecimiento económico sostenible y el apoyo a las comunidades rurales.
En este sentido, la responsable de Calidad y Seguridad Alimentaria de Covirán, Virginia Aledo Sánchez-Toledo, ha destacado la colaboración con proveedores del entorno que “permite reducir los tiempos entre la recolección o producción y el consumo, favoreciendo que los alimentos lleguen al consumidor en óptimas condiciones”. Además, esta apuesta “contribuye a fortalecer la economía local, impulsar el desarrollo rural y reducir el impacto ambiental asociado al transporte de mercancías a largas distancias”.
En su opinión, una cesta de la compra saludable y sostenible debe combinar frutas y verduras frescas de temporada, legumbres, cereales integrales, frutos secos y proteínas de calidad, como carne y pescado. Asimismo, ha resaltado la importancia de apostar, siempre que sea posible, por “productos de origen cercano, elegir envases responsables o reutilizables, así como consultar los etiquetados para conocer el origen de los productos y valorar aquellos que sean obtenidos con prácticas respetuosas con el medio ambiente y el bienestar animal”.

Por un consumo responsable
En la lucha contra el desperdicio alimentario, Covirán participa todos los años en la semana de concienciación que organiza la Asociación de Fabricantes y Consumidores (AECOC) en toda España con el objetivo de reducir el despilfarro de comida. Una iniciativa dirigida a concienciar a las familias sobre la necesidad de planificar la compra y frenar el despilfarro, un problema de impacto económico, social y medioambiental; además de facilitar otras iniciativas que implican a socios y empleados.
La cooperativa mantiene un acuerdo operativo con Too Good to Go, que permite, a través de una aplicación móvil, implantar en el punto de venta un sistema para dar salida al excedente alimentario a precios rebajados. Desde que inició esta colaboración, 156 tiendas de socios de España y Portugal se han sumado a la iniciativa, evitando que 25.508 packs de comida terminen en la basura. En el acumulado histórico, se han evitado 68,91 toneladas de CO2e y se han ahorrado 20,54 millones de litros de agua.
La cooperativa también se encarga de gestionar el stock en plataformas de distribución y supermercados para reducir el desperdicio alimentario, ayudando a entidades sin ánimo de lucro. En la parte formativa, la Escuela de Comercio ofrece de forma periódica talleres de reaprovechamiento de alimentos y desperdicio cero dirigidos a socios, trabajadores y clientes.