
● La cooperativa amplía la implantación de energía fotovoltaica en su red logística y refuerza su compromiso con la reducción de emisiones, la eficiencia energética y el desarrollo sostenible de los territorios donde opera

La sostenibilidad ocupa un papel estratégico y transversal en el modelo de negocio de Covirán, logrando integrar acciones relacionadas con el cuidado del medio ambiente en todas sus operaciones, especialmente en la logística y en la actividad de las tiendas, donde cuenta con la implicación de socios y trabajadores.
El compromiso por reducir el impacto ambiental de su actividad queda de manifiesto en los avances que se han producido en los últimos años en eficiencia energética, ahorro de agua, reciclaje de materiales, optimización del transporte y sensibilización ciudadana.
Coincidiendo con el Día Mundial contra el Cambio Climático que se conmemora el 24 de octubre, el presidente de Covirán, José Antonio Benito, se ha referido a la responsabilidad de la cooperativa de “promover un uso responsable de los recursos naturales, impulsando medidas concretas que contribuyan a un futuro más sostenible para las próximas generaciones”.
“La sostenibilidad forma parte de la manera en la que entendemos nuestro negocio y nuestro compromiso con el territorio. Cada inversión en eficiencia energética, energías renovables o modernización logística nos permite reducir nuestro impacto ambiental, mejorar la competitividad de nuestros socios y fortalecer un modelo de comercio de proximidad que genera empleo y riqueza local”, ha destacado José Antonio Benito, para quien la lucha contra el cambio climático “es un desafío colectivo en el que las empresas debemos actuar con responsabilidad”.
Apuesta por la energía renovable
Buena parte de la inversión realizada por la cooperativa en los últimos años se ha destinado a la implantación de instalaciones fotovoltaicas para el autoconsumo en las plataformas de Atarfe (Granada), Vitoria (Álava), Casabermeja (Málaga), El Ejido (Almería), Puerto Real (Cádiz), San Sebastián (Guipúzcoa), Santander (Cantabria), Barberá del Vallés (Barcelona) y en Lorquí (Murcia). Se calcula que la apuesta por las energías renovables ha evitado la emisión de 355 toneladas de CO₂ al año, incidiendo tanto en los objetivos climáticos como en la reducción de costes a largo plazo.
Además del esfuerzo por potenciar el uso de energía limpia, Covirán ha iniciado en los centros logísticos un proceso de renovación progresiva de los equipos de refrigeración que han alcanzado el límite de su vida útil, en línea con la normativa europea destinada a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que produce la actividad comercial. A ello se suma la renovación de las cubiertas de las plataformas para reforzar la eficiencia de la cadena de frío y la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas para optimizar la gestión logística.
En materia de transporte, la cooperativa trabaja en acciones dirigidas a reducir los desplazamientos y el consumo de combustible, agrupando mercancías en un mismo camión para aprovechar mejor cada viaje y reducir las emisiones contaminantes.
Covirán colabora con 23 operadores de transporte para el reparto a socios y con otros 6 especializados en la recogida y movimiento de mercancías entre plataformas logísticas, priorizando aquellas empresas comprometidas con la sostenibilidad y la eficiencia energética. Entre las medidas impulsadas destacan la renovación constante de las flotas con vehículos de última generación, la incorporación de remolques frigoríficos más eficientes y el uso de motores homologados para combustibles renovables como el HVO, contribuyendo así a reducir las emisiones asociadas al transporte y a avanzar hacia una logística cada vez más sostenible.
Alta tasa de reciclaje
La economía circular es otro de los pilares en el modelo de producción de Covirán. Además de ser capaz de reducir los residuos en 2025 (-9,22%), se ha logrado una cifra récord en la recuperación de materiales desechados. La tasa de reciclaje se sitúa en el 82,6% del total, equivalente a 1.520 toneladas, siendo el cartón y los palets los materiales más utilizados en los centros logísticos. De igual modo, se trabaja en alternativas más sostenibles para reducir el impacto del plástico, utilizando para ello film de embalaje de menor grosor y eliminando envases en los centros logísticos con la venta a granel de productos frescos.
En lo concerniente al consumo de agua, la Cooperativa ha centrado sus esfuerzos en la última década en incorporar dispositivos de ahorro en sus instalaciones logísticas que han optimizado su uso.
Los socios también contribuyen a la lucha contra el cambio climático mediante inversiones en sus tiendas que reducen el impacto ambiental de su actividad. El 90% de los detallistas de la cooperativa que solicitaron a la Administración ayudas a la modernización incorporó actuaciones relacionadas con el ahorro y la eficiencia energética.